sábado, 28 de enero de 2017

Los beneficios de un salario mínimo más alto


Cada vez que se propone un alza en el salario mínimo escuchamos el mismo berrinche y los mismos mitos de parte de la clase burguesa y sus fieles defensores. Que sí el aumento en el mínimo será malo para el crecimiento económico o la creación de empleos, que sí los precios de productos o servicios van a subir, que sí los patronos van a tener que botar trabajadores, entre otros. En esta nota analizaremos de forma crítica algunos de estos puntos, y veremos que son más mitología que realidad.

Toda esa queja de parte de los patronos y sus lacayos en el gobierno y en los medios de comunicación, hacen que el ciudadano común no pueda ni ver cómo posibilidad un aumento en su salario.  Lo interesante de esto es que todos los supuestos efectos negativos que tendría ese aumento son totalmente falsos, ya que su berrinche es solo una estrategia más para mantener un sistema que roba la riqueza generada producto del trabajo de los empleados y se las otorga al patrono.

Comencemos con el primer punto, el impacto que un aumento al salario mínimo tendría en el crecimiento económico y en la creación de empleos. Contrario al discurso dominante, un aumento en el salario mínimo tiene un impacto positivo en la economía. Cuando las clases pobres y medias tienen más dinero para gastar aumenta la demanda de productos y servicios, lo cual lleva a un aumento en la oferta de dichos, que también causa un aumento en los empleos para desarrollar o producir cierta mercancía o servicio.

Veámoslo de esta forma, actualmente los ricos acumulan un gran exceso de riqueza que es producto del trabajo duro de sus empleados o las rentas que cobran. Esa clase acaudalada no gasta toda la riqueza que "produce" o roba de otros (empleados o estado), sino que guardan ese capital en bancos o paraísos fiscales. Ahora cuando ese dinero se les devuelve a los trabajadores responsables de la creación de riqueza, estos lo utilizan para adquirir nuevos productos o servicios que generan un efecto multiplicador en la economía.

Más dinero en la mano de las mayorías conlleva a mayor poder de adquisición y un alza en la demanda/oferta de productos o servicios. Un burgués no se compra 500 almohadas con el dinero que se roba, digo que le sobra, solo compra las que necesita. Pero 500 trabajadores pobres o de clase media si compran las almohadas si tienen el dinero para hacerlo, lo cual llevaría a un alza en la demanda de almohadas y en el empleo en diseño, manufactura y ventas de dichas. Aquí se discutió el ejemplo de las almohadas, pero el efecto positivo del aumento al salario mínimo es el mismo para cualquier producto o servicio en demanda.

Ataquemos el segundo punto que más se repite, un aumento al mínimo causará un incremento en el precio de los productos o servicios. Aunque muchas corporaciones intentarán pasarle el costo del aumento al salario mínimo al consumidor, no hay razón alguna para creer que esto ocurrirá de forma inevitable o que se permitirá por ley. Si se legisla un aumento al salario mínimo de $11 la hora, como parte de esa legislación también se pueden añadir medidas para evitar que los negocios aumenten los costos de productos o servicios. 

Una forma de controlar la práctica de aumento de precios o inflación es legislando a favor de que el salario aumente a la par con el costo de vida del país. La realidad es que si el salario mínimo en los Estados Unidos se hubiese mantenido incrementando tomando en cuenta la productividad y la inflación, estuviese cerca de los $21 la hora hoy en día. Este aumento en el mínimo no fue posible gracias a las políticas neoliberales establecidas por Reagan y Thatcher a principio de los 80 que afectaron grandemente la distribución de la riqueza mundial, favoreciendo grandemente al capital y provocando un estanque en el aumento salarial de las mayorías.

Analicemos el último punto, el de que un aumento al salario mínimo causaría que un gran número de personas pierdan su empleo. Primero hay que dejar claro que no todos los negocios son iguales, las grandes corporaciones acumulan mucho más capital que el pequeño negocio familiar del barrio. Quizás un aumento en el salario mínimo a $11 la hora sea más difícil para el pequeño negocio que para la gran corporación, y por eso hay que tomar medidas para evitar que los pequeños comercios tengan que dejar a gente sin trabajo.

Una forma de evitar el despido en los pequeños negocios es otorgándole subsidios para ayudarlos a lidiar con el alza en el salario mínimo. Por ejemplo, el estado puede ayudar a sufragar el 25% del salario por hora del empleado de pequeño negocio por un periodo determinado de tiempo, en lo que se activa el crecimiento económico. Por otro lado, no hay duda alguna de que las grandes corporaciones acumulan una gran cantidad de capital, que fácilmente puede transmitirse en salarios mínimos más altos para sus empleados, lo cual no debería de impactar de forma adversa el empleo en dichas empresas.

Aquí hemos discutidos varios mitos o puntos que se repiten cada vez que se propone un alza en el salario mínimo. La realidad es que muchos estudios y varios premios Nobel de economía reconocen que más dinero en las manos de la mayoría es sinónimo de una economía más sólida y estable. No hay evidencia alguna de que un aumento al mínimo de $11 la hora o más tenga los efectos negativos que la gente en el poder dice que tendrá. Aumentos recientes al salario mínimo en ciudades como Seattle y San Francisco muestran un impacto positivo en la economía de dichas ciudades.

Lo que nos debemos preguntar es lo siguiente. ¿Quiénes son los que se oponen a un alza en el salario mínimo? Los oponentes más feroces a un alza son el sector empresarial, en especial las grandes corporaciones, junto a los políticos y medios de comunicación con ataduras a estas empresas. Un poco de lectura apuntará a que los oponentes de un salario mínimo más alto son los que más se benefician de una clase trabajadora empobrecida. Son los mismos que se roban el esfuerzo laboral de sus empleados pagándole salarios de miseria y le hurtan al pueblo evadiendo lo que les corresponde en paga de impuestos.

Si queremos un cambio verdadero en nuestra situación económica luchemos por un alza en el salario mínimo, no nos dejemos engañar por los grandes intereses, por sus políticos y los medios de comunicación que controlan. Como dice el gran Noam Chomsky; "ellos siempre tratarán de fabricar consentimiento", nos van a ser creer que las medidas que ellos defienden benefician a los pobres y a la clase media, pero los hechos demuestran todo lo contrario. Un alza en el salario mínimo es una pequeña victoria para los trabajadores en la guerra contra el capital. La gran victoria llegará cuando controlemos nosotros mismos los medios de producción y la actividad económica de nuestros respectivos países.


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