martes, 14 de febrero de 2017

Populares llegó la hora cero. ¿Independencia o estadidad?


Los líderes del partido popular siguen insistiendo en incluir el estado libre asociado (ELA) colonial en el próximo plebiscito. Al parecer no les ha llegado el mensaje, o ignoran que el ELA recibió tres golpes contundentes de parte de las tres ramas del gobierno de los Estados Unidos. El ELA ya murió, es hora de enterrar el cadáver. 

La insistencia de Acevedo Vilá y los Hernández Colón ya raya en lo patético. ¿Acaso no entienden que el ELA nunca fue un modelo político-económico que benefició a la gran mayoría del pueblo? Ya es hora de que reconozcan de que hay solo dos rutas, la digna independencia de la minoría y la fantasiosa estadidad de la mayoría.

Los defensores del ELA se aferran a un modelo político-económico que solo beneficia a las élites del partido popular y a los grandes intereses que invierten en ellos. A ellos les conviene el modelo colonial, ya que las compañías extranjeras (unas cuantas empresas locales también) que explotan nuestros recursos naturales y nuestra gente, son la cuchara que alimenta a estos líderes opuestos a todo progreso para el pueblo.

Desde la aberración, digo la creación, del ELA en el 1952 el partido popular se ha encargado de mantener la estrategia de mercadear a Puerto Rico como destino de mano de obra barata y recursos ilimitados para compañías extranjeras. Además de esos beneficios para los inversionistas, también le ofrecieron tasas contributivas muy atractivas, en donde muchas compañías terminaban o terminan hoy día pagando cero o casi nada en impuestos.

Los fieles sirvientes del cadáver todavía insisten en que el ELA se puede revivir y proponen arduamente nuevas definiciones de lo que debe ser nuestra relación con los Estados Unidos. La realidad es que están afanados a un modelo económico que no funciona para la gran mayoría del pueblo puertorriqueño. No pueden aferrarse a un modelo que explota a una mayoría para mantener a una minoría burguesa bien acomodada.

El ELA quizás ayudó a muchas familias a salir de la "extrema pobreza" y llegar a la clase media baja por allá en los 60 y 70, pero hoy lamentablemente se encarga de expulsar a una generación que no tuvo la culpa de su fracaso. No se puede seguir viviendo del cuento, ese de que el de fuera invierte aquí para nuestro "progreso" y al mismo tiempo no paga salarios dignos ni aporta lo que le corresponde en impuestos.

Debemos de como pueblo tener la valentía de aceptar de que ese cuento del ELA fue eso mismo, solo un cuento con un final infeliz para una gran mayoría. Se intentó pero fracasó, es hora de mirar las únicas alternativas que tenemos como pueblo, no importa cuán dignas o fantasiosas sean. Llegó el momento de escoger entre la soberanía o la estadidad.

La soberanía que nos brinda la digna independencia política es para mí la mejor opción. La fórmula política preferida por la gran mayoría de países o naciones en esta Tierra es el único modelo que nos posiciona en una condición de igualdad e interdependencia económica con el resto de la comunidad internacional. Le ruego a mis compatriotas populares a que cuestionen ese miedo profundo que le tienen a la independencia, pregúntese de dónde se origina ese temor.

El movimiento independentista en Puerto Rico ha sido reprimido ferozmente por los imperios en donde recaía (España) y todavía recae el poder absoluto (EEUU). Dejemos a un lado ese temor a la independencia que se le inculcó a nuestros abuelos y a nuestros padres, y busquemos nosotros mismos la verdad sobre quién se beneficia de nuestra situación colonial. Los hechos históricos irrefutables apuntarán a que solo unos pocos, mayormente empresarios extranjeros o locales y políticos del PPD/PNP, son los únicos que se benefician de la perpetuación del ELA.

La otra opción fantasiosa y aclamada por una gran mayoría es la estadidad. Según sus fieles proponentes, esta nos traerá progreso, igualdad y justicia. Por alguna extraña razón, o no tan extraña na, una gran mayoría piensa que el país que nos ha mantenido como colonia por más de 118 años y que ha explotado nuestra tierra y nuestra gente, es el mismo que acabará con todos los males que ha creado en Puerto Rico.

Por más contradictoria que sea la fórmula de la estadidad, hay que reconocer que un gran sector de la población la apoya. Lo interesante es que sus defensores no comprenden lo que implica la estadidad. Muchos la ven como más fondos federales, mejores salarios o mejores condiciones de vida. Lo que no comprenden es que al final, sea bajo estadidad o independencia, el progreso de Puerto Rico dependerá de lo que hagan los puertorriqueños y no de lo que dicte la metrópolis.

El próximo mes de Junio habrá un nuevo plebiscito en Puerto Rico en donde habrán tres opciones para escoger. Estas son la estadidad, la libre asociación o la independencia. Les ruego a mis compatriotas populares a que no sigan las órdenes de sus líderes, infórmense sobre las tres opciones y escojan la que les mantenga la conciencia tranquila, claro después de analizar críticamente las implicaciones socioeconómicas de cada una de ellas. Por favor no se abstenga de votar.

Si todavía sienten un temor terrible a la libertad que nos traerá la independencia o la "igualdad" que nos brindará la estadidad, por lo menos tengan la valentía de votar por la libre asociación. A pesar de sus limitaciones, la libre asociación es más digna que el ELA colonial. Salgan y déjense sentir, no se dejen manipular por los líderes de su partido, esos que nos mantienen de rehenes en la jaula colonial.
Por eso les ruego que dejen el miedo inculcado a un lado. Llegó la hora cero, independencia, libre asociación o estadidad. ¡No hay más ná!

1 comentario:

  1. Es cierto no tenga temor a la libertad Puertorriquenos y luchen por su libertad ya no mas estados aqui

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