miércoles, 22 de marzo de 2017

Unidos antes y después del partido


Sin duda alguna los muchachos de la selección de Puerto Rico han logrado algo mucho más grande que llegar a la final del World Baseball Classic, ellos han unido a un pueblo dividido. Los puertorriqueños en la isla, en los Estados Unidos y en todos los rincones del planeta somos una sola voz y estamos sumamente orgullosos de su gestión. Ese jueguito con esa "trapo' e bola" le ha brindado una alegría inmensa a una nación que se enfrenta a una crisis injusta.

Estos muchachos han logrado que dejemos a un lado la política partidista tóxica que nos divide y nos hemos unido como pueblo en apoyo a este gran equipo de compatriotas talentosísimos. Ahora, no podemos desaprovechar esta gran oportunidad que los muchachos nos han brindado, si nos unimos en apoyo por ellos también nos podemos unir como pueblo para enfrentar y solucionar los problemas políticos, sociales y económicos que nos afectan.

Hoy nos enfrentamos al equipo que representa al imperio que nos ha dominado por más de 118 años y este juego nos puede servir de inspiración para que creamos en nuestra capacidad de luchar y alcanzar lo que es mejor para nosotros como pueblo. Independientemente de lo que pase hoy, ganemos o perdamos ante los Estados Unidos, ya nuestros muchachos han derrumbado todos esos mitos de inferioridad que tanto agobian a muchos, mitología y propaganda inculcada por el imperio y sus lacayos.

Nosotros los puertorriqueños somos igual de capaces de alcanzar todo lo que nos propongamos y a pesar de más de 500 años de imperialismo y colonialismo todavía sigue vivo ese sentimiento de rebeldía en contra de nuestro opresor. Esa llamita que se enciende cuando vemos a nuestros muchachos triunfar es la misma que se prende cuando nos sentimos libres y capaces de luchar por lo que más valoramos, nuestra isla y su gente.

Espero que cuando se dé el último out en el partido de esta noche todos sigamos unidos como pueblo. Nuestros muchachos han dado todo por traernos la victoria que tanto deseamos y ahora nos toca a nosotros demostrarles a ellos que también podemos trabajar en equipo y unidos para resolver los problemas que aquejan al país. Hoy no somos independentistas, estadistas o estadolibristas, hoy somos todos puertorriqueños y puertorriqueñas que aman a su nación.

Como dijo el dirigente Edwin Rodríguez, esto es mucho más que un juego de béisbol, esta es la unión y la alegría de un país oprimido que busca echar hacia adelante. Aprovechemos esta gran oportunidad que nos brindan los muchachos para mantenernos unidos y trabajar como equipo después de que acabe el torneo. Al final del día a pesar de nuestras diferencias ideológicas todos queremos lo mismo, un Puerto Rico libre y próspero para todos los puertorriqueños.

Alcanzaremos eso que tanto deseamos si nos mantenemos unidos y trabajando en equipo, un lanzamiento a la vez y un turno al bate a la vez.

¡Que viva Puerto Rico!








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