jueves, 27 de abril de 2017

Paro nacional del 1ro de mayo y la posibilidad de un nuevo Puerto Rico



Siempre se habla sobre la necesidad de paralizar al país para que la clase política y empresarial entiendan la importancia del trabajador común puertorriqueño. El 1ro de mayo tendremos la oportunidad de hacer eso mismo que tanto les aplaudimos a ciudadanos en otros países, podremos paralizar al país y hacernos sentir ante las clases burguesas elitistas que nos imponen recortes en todo, mientras ellos no sacrifican nada en esta "crisis".

Los trabajadores puertorriqueños son la sangre que mantiene vivo al país y ante la inminente amenaza de la clase política-empresarial (extranjera y local) nos toca recordarles nuevamente quienes son los que mantienen la isla a flote. La zona metropolitana de San Juan es el corazón económico del país, llegó la hora de parar el flujo de sangre a la metrópolis y demostrarles que sin el puertorriqueño que suda y trabaja la nación, los de arriba colapsan.

Llegó la hora de que nos unamos como pueblo y dejemos las divisiones político partidista a un lado. Tenemos que reconocer que este debacle es responsabilidad del PNP, del PPD, la clase política estadounidense y sus aliados-donantes en la empresa privada, y son ellos los que deben de pagar el precio por los errores e ilegalidades que han cometido.  Esto no se trata de un berrinche en contra de una administración estadista, esto es mucho más grande que eso, esto es un grito de un pueblo cansado del abuso y la explotación de parte de una minoría privilegiada extranjera y local.

Poco a poco los estudiantes de la UPR han ido despertando la conciencia de muchos puertorriqueños y hemos visto como muchísimos grupos y organizaciones se han unido al reclamo de estos. Es hora de formar un frente amplio, diverso y solidario que trabaje en la auditoría de la deuda, que se oponga a todo tipo de recortes en áreas esenciales como la salud, educación y medio ambiente y que desarrolle nuevas propuestas de desarrollo económico sustentable. Necesitamos repensar el país, debemos de luchar por una nación que defienda los intereses del pueblo por encima de los intereses del capital.

El 1ro de mayo tendremos la oportunidad de dar uno de los pasos más grandes en la historia moderna de nuestro país, les demostraremos a las elites locales y extranjeras, fieles sirvientes del capital, que gran parte del pueblo está consciente de sus planes para desmantelar la isla y venderla al mejor postor de afuera o de adentro. Unidos como un fluido rojo vivo les demostraremos que estamos aquí listos para oponernos y enfrentar cualquier medida o acción que busque esclavizarnos aún más.

Les exhorto a todos mis compatriotas valientes y conscientes de la situación en nuestro país a que vistan camisa roja el 1ro de mayo. El rojo simboliza la sangre, esa misma que necesita el corazón de nuestro país, la metrópolis de San Juan, para mantenerse viva.  Sin los ciudadanos conscientes y sin los trabajadores, que son la sangre de nuestro país, colapsa todo el sistema. Todos de rojos para el paro para que vean quienes son los ciudadan@s, los estudiantes, los maestr@s, los enfermer@s y los demás emplead@s del sector público o privado que con su trabajo duro mantienen al país vivo.

Recordemos que esta lucha es de todos y para todos, y es nuestra responsabilidad llevarles este mensaje a nuestros amigos y familiares. Sé muy bien lo difícil que es convencer a alguien que no entiende la magnitud de la situación, pero seamos persistentes, la historia nos demuestra que muchos eventualmente se unirán al reclamo. Aquí se está jugando con el futuro de todo un país, sus recursos naturales, su salud, su educación, en fin con todo lo que vale en la vida, y es por eso que nuestro grito tiene que ser uno contundente. ¡Respeten nuestra digna convivencia o esperen soberana resistencia!

domingo, 16 de abril de 2017

Estudiantes de la UPR, el frente de lucha más poderoso


Se le ha dado muchísima cobertura mediática a los sucesos que en ocurrido en la huelga de la UPR. La escupía al profesor ha causado una indignación masiva en un gran sector de la población que condena tal acto, pero que no reacciona a las medidas violentas de la junta y la actual administración.

Les guste o no, esta lucha es mucho más grande que un evento aislado perpetrado por un estudiante. La UPR está luchando por mucho más que prevenir los recortes propuestos por la junta, está luchando por la dignidad y la libertad de un país que ha caído en las garras del capitalismo bestial que todo lo destruye.

En vez de indignarnos tanto con superficialidades, deberíamos de pensar profundamente el porqué de esta lucha en estos momentos. La lucha es solo uno de los síntomas, una respuesta a unas medidas violentas que proponen destruir la institución educativa más importante del país. La institución que ha preparado a miles de puertorriqueños para enfrentar los problemas del futuro.

Debemos de preguntarnos lo siguiente. ¿Por qué proponer un recorte de tal magnitud en la institución que puede jugar un papel esencial en sacarnos de la crisis? ¿Habrá otras razones para los recortes, razones siniestras que buscan destruir el frente de lucha más poderoso del país?

La junta y la actual administración saben muy bien lo que están haciendo, ellos quieren matar a dos pájaros de un solo tiro. Quieren destruir la universidad del pueblo eliminando casi 1/3 de su presupuesto para evitar que los universitarios logren despertar al pueblo dormido y juntos se rebelen en contra del gobierno-corporativo que los ataca ferozmente.

Luego de destruir ese frente de lucha unido que representa la UPR, se enfocarán en vender los recintos que según los fieles creyentes del libre mercado, no son rentables. Ven la educación como una mercancía más que se vende al mejor postor y no como un derecho o una inversión a la que todos los ciudadanos merecen acceso.

La junta, la actual administración, los grandes intereses económicos y sus lacayos en los medios de comunicación están fabricando una imagen de los estudiantes que los distancia totalmente de los ideales del puertorriqueño común. La gente común acepta ese discurso hegemónico promovido por las élites del país sin darse cuenta que traicionan sus propios intereses al no apoyar el movimiento estudiantil.

El pueblo tiene que cuestionar los verdaderos motivos detrás del recorte que pretende acabar con la UPR. Los cuáles son sencillamente la destrucción de la oposición y la privatización de la educación, que solo terminará empobreciendo a muchos y enriqueciendo  a unos pocos. La desinformación de parte de los medios, la indiferencia de la mayoría y la politiquería no permiten que el puertorriqueño común mire más allá de lo que repiten los líderes de sus partidos favoritos.

La UPR es el único frente de lucha real que le queda al país, y la junta y sus lacayos lo saben muy bien. Por eso proponen destruirla, para así no tener ningún tipo de obstáculo para poder imponer más medidas económicas atropelladoras que impactarán a la gran mayoría del pueblo puertorriqueño. Acabemos con esa indiferencia masiva y defendamos a los estudiantes de la UPR como ellos defienden lo que nos queda de dignidad y de país.

Otras columnas